Deje pasar pequeñas oportunidades que creí que solo serían momentos, recuerdos que quedarían ocultos pero inborrables en mi memoria, pero cuando fueron, casi por casualidad, verdaderos momentos bellos, los dejé correr como agua entre mis dedos. El agua siguió cruzando a través de mis dedos, pero mis palmas quedaron húmedas. Esa sensación de pequeños vestigios de momentos inolvidables me da vueltas en la cabeza las mañanas que despierto, como las noches en las que deseo conciliar el sueño. Y una vez más puedo viajar en el tiempo y lograr recordarlas como si fuese ayer, cada olor, cada sabor, cada rostro. Y allí estas vós. ~
"Uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde"
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